Nuevo complejo de supermercados en los enlaces de Zaragoza

Tiempos de cambio en el entorno de Los Enlaces de Zaragoza. La gestora Omo Retail, especializada en desarrollo de productos en rentabilidad, quiere crear un pequeño complejo comercial de dos supermercados en esta parte de la ciudad. Y lo hará tras la construcción de un Aldi junto a un Dia ya en funcionamiento tras invertir 5 millones de euros.


Esta empresa inmobiliaria, que ya cuenta con 23 proyectos por toda España con una inversión global de 163 millones aproximadamente, se hizo con los suelos ubicados en la avenida de Manuel Rodríguez Ayuso número 11, antigua carretera de Madrid, donde ahora existe un supermercado Dia renovado y un espacio huérfano. Allí se encontraba antaño una residencia de la tercera edad y un concesionario, ambos okupados y totalmente vandalizados. La nueva propiedad consiguió desalojarlos y echar abajo los inmuebles para construir ahora en su lugar un Aldi, según expresan fuentes de Omo Retail a HERALDO.

De hecho, la compañía recibió hace escasos días la licencia de construcción del nuevo supermercado, que tendrá unos 1.520 metros cuadrados. Se prevé que las obras se inicien este mismo mes de agosto y se prolongarán hasta febrero de 2027 si todo va bien. Para ello, Omo Retail ha invertido 5 millones de euros, tanto para la adquisición de los suelos como para la promoción del nuevo supermercado.

El proyecto, firmado por la ingeniería Anexo 3, prevé crear 14 puestos de trabajo, además de los indirectos durante su construcción. El nuevo Aldi tendrá 78 plazas de aparcamiento en superficie, que se sumarán a las de la tienda situada al lado. La parcela tiene, en total, 7.348 metros cuadrados de superficie según el Catastro.

En el lugar se ubicaban la residencia de ancianos San Juan de Luz y un concesionario, que quedaron totalmente abandonados en el año 2015 tras su cierre. Desde entonces, varios amigos de lo ajeno habían entrado a los inmuebles, vandalizando los cristales del expositor de coches con grafitis y destrozando su interior. Asimisimo, los okupas se hicieron con el alojamiento para personas de la tercera edad, lo que provocó que esta parte de Los Enlaces, en el barrio Oliver, fuese un foco de problemas a pesar de que el supermercado Dia estaba abierto.

A la par que la tienda de alimentación era renovada, se tiraron ambos edificios problemáticos de la mano de Omo Retail, dejando el suelo limpio y una infraestructura varada en la que se puede comprobar el vandalismo al que fueron sometidos los inmuebles. Esa imagen cambiará pronto.

Esta gestora de inmuebles se encarga también de la construcción del parque de medianas más grande de Madrid, cuya apertura está prevista para finales de 2027. El complejo, cuya comercialización corre a cargo de Savills, contará con 77.000 m2 de superficie bruta alquilable, más de 50 locales comerciales y 2.200 plazas de aparcamiento, de las que 196 estarán destinadas a motocicletas. La inversión global superará los 100 millones de euros.

Por su parte, Aldi continúa con su expansión en Zaragoza. A los dos supermercados que tiene en funcionamiento ahora mismo, uno en Valdespartera y otro en Marqués de la Cadena, se le sumará este y el que actualmente está en construcción en el paseo de María Agustín, en los bajos del edificio de nueva factura de Gestihabitat. La cadena alemana ya anunció en enero la intención de abrir tres nuevos supermercados en Aragón y, por ahora, parece que va en camino. La compañía se encuentra también en Teruel, Barbastro, Monzón y Calatayud.

Otro edificio abandonado enfrente

Eso sí, todavía quedan flecos pendientes en esta zona. Justo enfrente de estos dos supermercados se ubica el antiguo Inocencio Jiménez, un centro de especialidades que lleva una década abandonado y cuyo estado roza la
ruina. De hecho, todavía se ven videos en internet de los amantes del Urbex, una actividad que consiste en entrar y fotografiar lugares abandonados. Pese a que este edificio está tapiado y se ha tratado de mejorar su seguridad en numerosas ocasiones, de vez en cuando los vecinos pueden ver linternas y movimiento en su interior.

Ya no queda nada de valor dentro, ya que ha sido completamente desvalijado y casi todas sus ventanas están rotas. El edificio en cuestión pertenecía a la Tesorería de la Seguridad Social y fue cedido a la DGA como equipamiento médico, aunque hace ya varios años se revirtió de nuevo al Estado. La calificación urbanística de este inmueble impide desarrollar una actividad en él distinta de la sanitaria, por el momento, así que es difícil que se le encuentre un proyecto a corto plazo.

La situación de vandalismo viene de muchos años atrás, y ha sido denunciada en múltiples ocasiones por la asociación de vecinos. Es por ello que hace cinco años se cambió la valla por una más alta, pero al final es el Gobierno de España el que tiene la última palabra sobre qué hacer con la finca. Las ventanas rotas generan incluso molestias en los vecinos, ya no solo por los cristales que caen a la calle, sino porque en días de viento se golpean fuertemente con el marco.